Es un escenario habitual: hoy en día, muchos compradores se reúnen para ahorrar dinero en la adquisición de los artículos más variados y luego se unen a sus necesidades para lograr descuentos por volumen. Es la llamada wholetail (del inglés, whole + tail, significa revender productos al precio de mayoreo). Los supermercados como ASSAI, Sam’s Club y Makro, por ejemplo, operan de esta manera y logran ofrecer precios mucho más competitivos al mercado. Esto ocurre porque la adquisición de gran volumen permite mayores descuentos y, en consecuencia, los consumidores finales obtienen más ventajas.

No es de extrañar que, entre los grandes minoristas, las tiendas de este tipo muestren un crecimiento significativo. Recientemente, Abad (Asociación Nacional de Mayoristas y Distribuidores, por sus siglas en inglés) indicó un aumento de alrededor del 7% en la actividad de este sector, en oposición a la crisis económica que enfrenta el país.

Ahora estamos viendo cierta recuperación económica y, según los expertos, Brasil tendrá un mejor escenario comercial a partir de la segunda mitad del año en adelante. Por lo tanto, reunir compradores en función de la necesidad de adquisiciones comunes tiene cada vez más sentido. Con tales hechos, y con énfasis en el universo corporativo, podemos percibir una tendencia muy similar, apalancada por las redes comerciales, las comunidades de compradores o incluso las GPO (Organizaciones de compras grupales), como se las conoce en los EE. UU.

Si la regla del mercado B2C es la búsqueda de precios más bajos por parte de las personas, en el mercado B2B este no es el único factor decisivo. Para comprar artículos de rutina, es decir, productos de bajo costo que requieren más tiempo de negociación, es mejor, además de buscar descuentos por volumen, evaluar, por ejemplo, factores como los tiempos de entrega y la calidad. Para las empresas, la experiencia en adquisiciones y metodologías, de acuerdo con las mejores prácticas en la materia, tiene como herramienta clave el Aprovisionamiento Estratégico.

Dicho modelo se utiliza para optimizar y mejorar el proceso de adquisición de las empresas, teniendo en cuenta todo lo que se ha abordado en este momento. Vale la pena enfatizar que, cuando agregamos este concepto a la tecnología de los mercados B2B, capaces de reunir miles de empresas de compra y suministro, podemos expandir el comportamiento de compra conjunta a una escala mucho más alta.

Un “Club de compras para empresas” va mucho más allá de ofrecer ganancias instantáneas a las empresas que comparten su historial de gastos y tienen acceso a catálogos y listas de precios que se negociaron previamente con proveedores certificados. Cada nueva demanda compartida con el Club generará un abastecimiento rápido, una forma escalable de abastecimiento Estratégico, además de nuevos catálogos y listas de precios, actualizados con ganancias mutuas.

Uno de los beneficios de los llamados Shopping Clubs es la reducción de costos, que varía según el artículo y la cantidad de productos comprados. Hay casos de empresas que ahorraron hasta un 15% al comprar productos electrónicamente con el Club, sin mencionar una mayor agilidad en el proceso de adquisición, un mejor análisis de costo-efectividad y una negociación optimizada de varias categorías de productos.

Y hay más: los compradores pueden evaluar todas las propuestas recibidas de los proveedores de una manera asertiva y rápida, pueden ser transparentes sobre sus decisiones de compra y pueden proporcionar comentarios constructivos para aquellos que respondieron a las solicitudes de cotización. En otras palabras, cada empresa que compre productos y / o servicios también contribuirá a mejores ofertas de proveedores en el futuro, lo que, a su vez, alimentará la red para promover decisiones más rápidas y eficientes. En un mundo altamente competitivo, esta es una característica que realmente significativa para tener en cuenta.

Por lo tanto, debemos considerar que, cuando el área de adquisiciones alinea sus objetivos con otras áreas de la empresa (principalmente la financiera), se superará el desafío constante de hacer que el sector sea más eficiente. Además, todavía es posible hacer que el sector sea aún más productivo y, en consecuencia, más rentable, teniendo en cuenta que al obtener descuentos de compra, el valor de la reducción afectará los resultados de la empresa directamente.

Me gustaría enfatizar nuevamente que alinear estrategias y hacer buenos negocios es una realidad factible. Y, en mi opinión, el concepto de Shopping Club es la mejor manera de lograr ese objetivo. La reducción de costos y la optimización de procesos son solo algunos de sus beneficios. Haga un análisis de cuándo podrá disfrutar de dichos beneficios, como una contribución a su empresa. ¡Sigua haciendo buenos negocios!

 

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Fuente: portal E-Commerce Brasil