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La flexibilidad para ayudar diferentes tipos de clientes, a través de múltiples canales, se ha convertido en una condición para hacer buenos negocios. Pero hacer frente a las demandas B2B actuales no es una tarea fácil; es por eso que las empresas están invirtiendo en una tendencia minorista de mucho uso: el omnicanal.

Al integrar tiendas, físicas o virtuales, y compradores en un entorno virtual, un omnicanal puede explorar todas las posibilidades de interacción de una empresa para mejorar la visibilidad, aumentando la posibilidad de ventas y la satisfacción del cliente.

Para ser parte de este universo, miles de empresas se dieron cuenta de que las soluciones tradicionales de gestión de pedidos de compra no podían satisfacer todas las necesidades actuales. Incluso porque las expectativas de los compradores profesionales han cambiado drásticamente, impulsadas por la simplicidad y la eficiencia en línea con las que realizan sus compras virtuales.

Si bien cambiar a digital puede parecer difícil, el estancamiento es sinónimo de lentitud cuando se trata de negocios. Y las empresas rezagadas en esta fase de adaptación pueden poner en riesgo sus actividades. Una encuesta realizada por Gartner indica que más del 80% del proceso de compra ocurrirá sin ninguna interacción humana directa para 2020.

Otra encuesta de esa firma de consultoría revela que, en el mismo año, una política corporativa “sin nubes” será tan rara como un entorno “sin Internet”. Hoy en día, la mayoría de las innovaciones en tecnología de proveedores están centradas en la nube. Y la intención es avanzar aún más esta tecnología en los próximos años.

Por esta razón, estar preparado para los nuevos tiempos es un asunto urgente para las empresas que no quieren quedarse atrás y deben estar alineadas con las tendencias.

Procesos centralizadores para integrar un omnicanal

La visibilidad de cada operación y la gestión de todo el ciclo de ventas son cruciales para los comerciantes que desean operar en un omnicanal. Sin embargo, es fácil perderse en medio de tanta información.

Una empresa que quiere invertir en un omnicanal necesita una base de datos central integrada al ERP, capaz de recopilar datos de los registros de los consumidores, el historial de compras y el servicio al cliente. Otra preocupación es mantener actualizada toda esta información.

Para garantizar la eficiencia, la logística es otro factor determinante. Una buena planificación fiscal y de inventario facilita la entrega del producto y ayuda a preservar el nivel de satisfacción del cliente.

Para este fin, un sistema de gestión integrado es vital. Además de mantener un repositorio de datos centralizado, una herramienta de administración asegura la visibilidad de los productos y la cartera de la marca en cualquier punto de la cadena, lo que disminuye no solo la pérdida de oportunidades comerciales, sino también los gastos fiscales y financieros.

Fuentes: Inforchannel, Administradores Online y Portal Fator Brasil.